La llegada de Pascal a bordo de La Mameluca es el punto de partida elegido por los autores para describirnos los avatares de una tripulación patibularia y universal que por los designios del destino se ve enfrentada a fuerzas siempre superiores en armas y número pero no en ingenio o redaños. Con esta combinación elemental, Los Mamelucos se relacionan sin complejos con batallones de las SA Hitlerianas, con independentistas irlandeses o con el submundo de la mafia neoyorquina. A lo largo de diez años (1926–1936), estos contrabandistas irán comprobando cómo el mundo cambia frenéticamente a su alrededor y se verán envueltos en estos cambios más allá de lo que ninguno de ellos quisiera. La pasión libertaria de Alexia y la inapelable venganza de Roxo les empujarán en una huída hacia adelante que tiene su desenlace final en los mismos prolegómenos de la Guerra Civil española.